Dies Irae

John W. Backus, creador de Fortran

Otro fallecido que fue clave en el desarrollo de los lenguajes de programación tal como los conocemos hoy en día: John W. Backus, creador del lenguaje Fortran. Traduzco el obituario aparecido en The New York Times.

John W. Backus, aglutinador y líder del equipo que creo Fortran en IBM, el primer lenguaje de programación usado masivamente y que significó un gran impulsó para la ciencia de la computación, murió el sábado (17/03/2007) en su casa en Ashland, Ore. Tenía 82 años.
Su hija Karen Backus anunció su muerte indicando que desconocían su causa, aparte de su avanzada edad.
Según J. A. N. Lee, historiador del tema, Fortran, publicado en 1957, fue un punto de ruptura en la programación de ordenadores, equivalente a lo que represento el microprocesador en el mundo del hardware.
Fortran cambió las condiciones de comunicación entre humanos y computadoras, subiendo un nivel en el esfuerzo por hacerlo más comprensible a las personas. Por ello se le considera el primer lenguaje de alto nivel desarrollado con éxito.
Mr. Backus y su joven equipo, todos entre los 20 y 30 años, diseñaron un lenguaje de programación que combinaba abreviaciones inglesas y álgebra. Fortran, apócope de Formula Translator, es muy parecido a las fórmulas que los científicos y los ingenieros usan a diario. Con algo de entrenamiento, ya no dependían de conocimientos cabalísticos para traducir sus problemas en una lengua que entendiera la máquina.
En una entrevista varios años después, Ken Thompson, desarrollador del sistema operativo Unix en los Laboratorios Bell en 1969, indicó que el 95% de la gente que ha programado en los últimos años nunca lo habría hecho sin no existiera Fortran. Y añadió: es un paso de gigante.
Fortran era muy eficaz y tan rápido como el código escrito a mano por la élite de los programadores, que trabajaban en código máquina. Esto se consideraba imposible antes de que apreciera Fortran.
En el proyecto, Backus abordó dos problemas fundamentales – como hacerlo fácil para humanos y cómo estructurar el código subyacente para que ésto sea posible. Continuó trabajando en ello mucho tiempo, y animó a otros a hacerlo también.
Frances Allen, un investigador retirado de IBM, decía ayer que su contribución fue inmensa y ha influido en el trabajo de todos, incluido yo.
Backus era un rebelde ya desde joven. Hijo de un corredor de bolsa, creció en una influyente familia de Wilmington, Del. Tuvo una relación complicada con sus parientes y fue un estudiante conflictivo.
En una serie de entrevistas de los años 2000 y 2001 en San Francisco, donde vivía en ese momento, recuerda qe su familia decidió enviarle a una escuela privada, la Hill School de Pennsylvania. Afirmaba que el placer de ese lugar eran las reglas que podías romper.
Tras pasar por la Universidad de Virginia, fue reclutado en 1943. Sus puntuaciones en los tests de aptitud del ejército fueron tan altas que le enviaron a tres universidades con programas de investigación subvencionados por el gobierno.
Tras la guerra, se asentó como estudiante en la Universidad de Columbia centrándose en las matemáticas. Obtuvo su master en 1950. Poco antes de graduarse había visitado la sede de IBM en la Madison Avenue de New York donde se maravilló ante uno de aquellos gigantescos ordenadores.
Cuando el guía preguntó, Backus mencionó que era graduado en matemáticas; entonces le invitaron a subir unos pisos más arriba donde fue sometido a una serie de preguntas que definió como bromas mentales matemáticas. Fue un examen oral, sin grabación. Se le pedía que las resolviera como un programador. Eso fue lo que llamó su atención.
Aún no existía la informática como ciencia, ni había cursillo ni escuelas que los impartieran. La primera referencia escrita a la palabra sofware en términos de computación, como opuesto a hardware, no apareció hasta 1958.
En 1953, frustrado por el continuo mano a mano contra la máquina, empezó a pensar en simplificar la programación. Envío una breve nota a su superior solicitando la creación de un proyecto con ese objetivo. Afirmó que debía existir una manera mejor.
El proyecto fue aprovado y se reunió un equipo de diez personas de lo más variopinto: un cristalógrafo, un criptógrafo, un genio del ajedrez, un empleado de United Aircraft, un investigador del MIT y una joven del Colegio Vassar. Esta joven, Lois Haibt, recordaba en una entrevista en el 2000 que buscó a gente que parecía tener aptitudes para resolver problemas – juegos de cartas, ajedrez, incluso mujeres.
Según sus colegas dirigía el equipo con mano blanda. Se trabajaba mucho pero de manera informal. IBM tenía un rígido sistema de control de rendimientos anual al que Backus ignoró por completo. Richard Goldberg, miembro del equipo, afirmó en el 2000 que nosotros fuimos los hackers de esa época.”
Después de Fortran, Backus desarrollo, junto al científico danés Peter Naur, una notación para describir la estructura de los lenguajes de programación, similar a la gramática de los lenguajes naturales. Se la conoció como notación Backus-Naur.
Posteriormente trabajó varios años en un área denominada programación funcional. La idea era desarrollar un sistema de programación que se centrara más en describir el problema que tiene una persona antes que en una lista de intrucciones que el ordenador debe ejecutar.
Además de su hija Karen, en New York, Backus deja otra hija, Paula Backus, en Ashland, Ore. y un hermano, Cecil Backus, en Easton, Md.
Su segunda esposa, Barbara Stannard, murió en el 2004. Su primer matrimonio, con Marjorie Jamison, acabó en divorcio.
Backus fue el que imprimió su personalidad al equipo de desarrollo de Fortran. Aunque el estilo era informal el trabajo era intenso, una aventura de cuatro años sin garantías de éxito ni guías para el camino.
La innovación, según él, es un proceso constante de prueba y error.
Necesitas la oportunidad de equivocarte a menudo. Generas ideas y trabajas con ellas duramente sólo para descubrir que no funcionan. Y lo repites una y otra vez hasta que al final das con una que sí funciona.

Como anécdota sobre el uso de Fortran, y sin desmerecer sus méritos, valga este ejemplo que encontré hace años en un libro sobre compiladores. El parser de Fortran admite una sentencia en esta forma:
DO5I = 8.15
El programador intenta una asignación pero el parser lo clasifica como bucle. Un error parecido causó el fallo en una de las misiones Apolo.

Fuente:
Compiladores. Teoría y construcción. Sanchís Lorca y Galán Pascual. Paraninfo.

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21 marzo 2007 - Posted by | Informática

1 comentario »

  1. buena buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuubuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuubuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuubuuuuuuuuuu

    Comentario por anonimo | 9 octubre 2010 | Responder


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